«El arte del mando era tratar con la naturaleza humana, y él había dedicado su vida a aprenderlo. Colgó la espada del arzón, palmeó el cuello cálido del animal y echó un vistazo alrededor: sonidos metálicos, resollar de monturas, conversaciones en voz baja. Aquellos hombres olían a estiércol de caballo, cuero, aceite de armas, sudor y humo de leña.
»Rudos en las formas, extraordinariamente complejos en instintos e intuiciones, eran guerreros y nunca habían pretendido ser otra cosa. Resignados ante el azar, fatalistas sobre la vida y la muerte, obedecían de modo natural sin que la imaginación les jugara malas pasadas. Rostros curtidos de viento, frío y sol, arrugas en torno a los ojos incluso entre los más jóvenes, manos encallecidas de empuñar armas y pelear. Jinetes que se persignaban antes de entrar en combate y vendían su vida o muerte por ganarse el pan. Profesionales de la frontera, sabían luchar con crueldad y morir con sencillez.
»No eran malos hombres, concluyó. Ni tampoco ajenos a la compasión. Sólo gente dura en un mundo duro.»

SOMOS DIVERSIDAD
EL PEQUEÑO CAPITÁN
LA IMPLACABLE VERDAD POLICIAL (LA APASIONANTE INVESTIGACIÓN DEL DETECTIVE QUE DESCUBRIÓ AL GRUPO MAS SECRETO Y LETAL DE LA DINA)
MAPA ABORIGENES DE CHILE.
EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS
CHILE TOMADO. POBREZA, CRIMEN, INMIGRACIÓN, NARCOTRÁFICO
YO Y EL VIRUS
TODO LO QUE NUNCA DIJIMOS
¡POR QUÉ TENGO QUE USAR ANTEOJOS!
EL NEGRO PALMA. RETORNO DESDE EL PUNTO D
HIELO Y PLATA
EL ALMANAQUE ESPIRITUAL.
RELATOS POPULARES II. HISTORIAS Y ANÉCDOTAS DEL CACIQUE CONTADAS POR SUS HINCHAS
UN MUNDO SIN FIN (LOS PILARES DE LA TIERRA 2) 







